Piensa, discute y actúa
con actitud Beldur Barik

Me siento solo ante el amor, totalmente desarmado. El amor me supera, cuando aparece el amor, me siento super pequeño y no es, como podeis pensar, que no sé que hacer. Todo lo contrario: lo que me asusta es eso, que sé qué tengo que hacer en cada momento. Porque con otros cuentos de mi vida no tengo ni idea de qué hacer y con este tema, ¡zasca! Lo tengo claro, demasiado claro.


Cuando el amor aparece (parece que) tengo que vivirlo con pasión. Siendo chico, el amor tiene que ser apasionado hacia las chicas y (parece que) tengo que vivirlo con vergüenza hacia los chcios. El amor con las amigas y amigos (parece que) no es amor, (parece que) es otra cosa; el amor (parece que) es tan misterioso para todo el mundo, tan inexplicable y al mismo tiempo el epicentro del mundo. Pues yo hace tiempo que dejé de creer que las cosas tan misteriosas e inexplicables tienen que ser el centro de mi vida. Nadie sabe lo que es el amor, pero luego "todo el mundo tenemos que enamorarnos", "no somos nadie hasta que nos enamoramos", "ya verás cuando te pase"... Yo creo que la trampa está aquí.


Claro que quiero querer a la gente, y así lo hago, a un montón, pero eso no quiere decir que me tengo que creer el paquete completo del amor. Que me tengo que enamorar d eun día para otro. Pues no. Que si la gente a la que quiere se lleva bien con otra gente me tengo que sentir mal y enfadarme. Pues no. Que si quiero a alguien en normal que a veces no controlemos y hagamos que la otra persona haga algo que no quiere. Pues no. Que si quiero a alguien, quiero estar toooodo el tiempo con esa persona. Pues no. Que tengo que proteger a esa persona de todos los males de este mundo como si fuera su guardaspaldas. Pues no. Que querer a alguien me da derecho a saber en todo momento dónde, en qué y con quién está. Pues no. Podría seguir, pero ya hay demasiados "pues no" en este texto.


No quiero tener las cosas claras, tampoco en esos momentos en que el amor me "ciega" (¡Oh!). Quiero tener la capacidad para mirarme a mí mismo, a la persona que tengo al lado, a la gente que me rodea y también sentirme/sentir y pensarme/pensar. No quiero mirar al amor como ese balde de agua que nos cae encima, sino como esa reserva de agua que vamos llenando y vaciando día a día, con sus corrientes y olas, claro.


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¡Pero bueno! ¡¡Si ya estamos en septiembre!! ¿Cómo va la crisis post vacacional? ¿Qué tal la vuelta al cole? Por lo pronto, seguro que ya has decidido que dejarás de morderte las uñas, te comprarás una agenda, practicarás la puntualidad como religión y posiblemente te hayas apuntado a clases de guitarra, macramé o a zumba. ¿Y todo por qué? Porque septiembre, junto con enero, es el mes de las buenas intenciones. Los propósitos de curso/año nuevo son algo así como comerte un chicle de menta cuando crees que te huele el aliento... Tú te aseguras a ti misma que esto que acabas de decidir es fabuloso para mejorar la situación que llevas a cuestas… ¿¡Pero surtirá el efecto deseado!?


Total, que en esta vorágine de ideales comienzos de curso, yo creo que puede ser un buen momento para plantearte algo que realmente cambiará tu vida sí o sí. Mira a tu alrededor. Veo, veo. ¿Qué ves? Y no me refiero a montes verdes, el mar cantábrico o una crisis sistémica del heteropatriarcado capitalista.


 

¿Quién te rodea? ¿Cómo es tu familia? ¿Qué tipo de vida social tienes? ¿Sales en cuadrilla numerosa desde que pusiste un pie en este mundo? ¿Eres más de petit comité, con pocas amigas desperdigadas, pero de calidad de la buena? ¿En clase con quién te relacionas? ¿Las extraescolares te han hecho conocer a gente nueva? Igual necesitas unos minutos para pensar en esto... así que... ¡tiempo!


Suele suceder, que a veces, tenemos vidas demasiado repletas de obligaciones, quehaceres y planes como para pararnos a pensar en si realmente estamos siguiendo el camino que queremos. Esta vez, nos centraremos en analizar a quienes tenemos al lado. ¿Has elegido conscientemente ser amiga de tus amigxs? ¿Tienes margen de maniobra a la hora de tomar decisiones sobre tus planes, o deciden los planes por tí? ¿Te apuntas a tantas actividades para tener una vida feliz, que acabas estresada  perdida con la agenda a rebosar y no tienes tiempo ni para saber si realmente estás feliz? ¡Bienvenida al club! En esta sociedad que estamos construyendo, se nos está yendo un poquito de las manos eso de la autodeterminación. ¡¡Y es que deberíamos poder elegir lo que hacemos en vez de dejarnos llevar por el vaivén del ritmo frenético de las rutinas que nos marcan!! Así que ha llegado el momento, querida amiga: hazte un té, siéntate en una silla, coge boli y papel...¡empieza el análisis del gentío que vemos en nuestras vidas a dirario!




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¡¡Hoy vamos a dedicar este post a intentar crear relaciones afectivas y amistosas de calidad!! ¿Estás preparada? Aquí van un par de preguntas para abrir boca... un dos tres responda otra vez:

  • ¿Cuántos contactos tienes en tu agenda de teléfonos?

  • ¿Cuántos amigxs tienes en facebook?

  • ¿Cuánta gente te sigue en Instagram?

  • ¿Cuánta gente fue a tu última fiesta de cumpleaños?

  • ¿Cuánta gente te ayudaría a llevar cajas si mañana tuvieras una mudanza?


Tic tac tic tac...

No soy yo muy buena en matemáticas, pero estoy segura que los números han variado bastante de una pregunta a otra... ¿Por qué? ¿Sabemos diferenciar entre amigxs, colegas y conocidxs? ¿Damos y pedimos atención y cariño de la misma manera a todo el mundo? ¿Por qué?


¿Cuando vas a la frutería, sabes diferenciar los melocotones pochos que están al fondo de la caja? ¿Merecen ser comprados esos melocotones según tú? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? Todas podemos ser un melocotón pocho y aplastado en algún momento, por la razón que sea, pero ¿sabemos diferenciar qué melocotones pochos son comestibles y cuáles hay que tirar al compost sin contemplaciones para no acabar diarreicas perdidas? Quiero decir, así sin miramientos: ¿cuándo un/a amigx te sale rana, qué demonios haces con ella/él?  ¿Cómo se construye una relación sana, saludable y funcional con otra persona? Y no hablamos sólo de amor en pareja, sino también de amor en amistades o nucleos familiares...


¡¡Todo esto y mucho más, en nuestro siguiente post!! ¡No te lo pierdas!


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Y me viene a la cabeza la escena esa que os presentamos hace tiempo... ¿Os acordáis? Sí, esa que estaba una niña en un parque, creo recordar que en un banco de arena, venía un chico, la empujaba sin venir a cuento y luego le decía unas palabras no muy bonitas precisamente sobre la caca... La niña va hacia la madre llorando y su madre le dice lo siguiente: ¿Sabes por qué te ha empujado ese niño? Porque le gustas". ¡WTF! Aquí empiezan los problemas, dice una voz en off. Aunque la peli toma otros derroteros, nos sirve para explicar esa frase que tanto oímos de txikis como es la de "los que se pegan se quieren". Y entonces, ¡zas! empezamos a identificar amor con dolor, con violencia, con sufrimiento. Y con otras cosas que vosotras y vosotros tenéis bien identificadas.



Maitasun erromantikoa


“Por un lado, los príncipes azules, los zapatos de cristal y las manzanas embrujadas. Por otro lado, las medias naranjas, los candados y las cajas de bombones con forma de corazón. Con los años me he dado cuenta de que los principes no son tan azules y ya no beso sapos. He aprendido que los zapatos de cristal se rompen, y que a las doce de la noche la carroza no se convierte en calabaza.”


“Atrevida por ser yo, atrevida por pensar. Tengo ganas de romper esquemas y quemar las etiquetas”.

¿Qué más podemos decir? Pues sólo se nos ocurre... ¡Vamos a romper los esquemas y a quemar las etiquetas, a ponerlas en danza!



Sin tí soy yo



Banaiz

Zu gabe, ez naiz ezer. Zu gabe, ez naiz ezer.

¿Cuántas veces hemos oido ésto? Sí, eso de tener que ser parte de alguien, que alguien te complemente. Y si esa persona, no está, estás perdida, perdido. Pues una cosita os vamos a decir... ¡Contigo soy, pero sin tí, también soy! ¿A cuento de qué viene esa necesidad de ser seres complementarios? Somos personas que se cruzan, cada una con su personalidad, con su forma de ser, con su autonomía... ¿Por qué esa necesidad de complementariedad, de ser parte de otra persona, de no ser nada sin la otra persona? Y es que en ese "unificarse" perdemos nuestra forma de ser... Normalmente una parte pierde más que la otras... Bueno, pues para que quede clarito... Sin tí, SOY YO.



No con... troles

"No controles mis vestidos, no controles mis sentidos, no controles mis amigos, no controles mis cariños... No con... TROLES!" ¡El amor no es control!



Whatsapp

Que deciros del tema móvil... que vosotras y vosotros no sepais... Que No controles, no ME controles.



Sin medias laranjas

Ay las medias naranjas... Ese buscar insistente a esa persona... Ya sabemos que lo hemos repetido muchísimas veces, pero... ¡SOMOS LARANJAS ENTERAS! ¡O limones, o sandias, incluso macedonias!

Cuando queráis pensar, discutir sobre el amor romántico pensamos que estos vídeos os pueden ser de ayuda.

Ya sabéis que el Concurso Beldur Barik 2017 está en marcha. En estos vídeos hemos visto reflejada la Actitud Beldur Barik ante el amor. Si queréis difundir la vuestra... ¡Pillad la cámara, todos los personajes a su posiciónn y... ¡Loving acción!


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Me lío en esto del amor. O al menos, en ese amor que nos han intentando vender. Y es que parece que estoy en un mar, sentado encima de una tabla, y van viniendo olas, más grandes, más pequeñas, más fuertes. Algunas me hacen tambalear, otras las disfruto... Unas olas son las que me dicen “¡Éntrale tú!”, otras “No te puedes enamorar”, otras son del estilo “Aquí lo importante es mojar”, “hay que ser duro”, “mejor atarla en corto”, “una cosa es que me vaya yo con mis colegas, y otra, que se vaya ella”, “es por tu bien”... Y a veces vienen otras del estilo “no me vengas con las cursiladas de aniversarios y rosas”... Así que he pensado que entre tanta ola, voy a pillar la tabla y voy a poner rumbo a tierra, que al fin y al cabo, es lo que me va ayudar.


Y en tierra me voy a poner unas cuantas tareas:

  • Paso de esa guerra chicos vs chicas. Y mira que nos la venden por todos los costados... Y es que creo que tampoco tenemos cosas tan diferentes en la cabeza... Pero nos hacen creer que sí... Que los chicos tienen que ser los duros en una relación, que tienen que llevar el control, el ritmo, que no podemos mostrarnos sensibles, que no lloramos... Nosotros el cerebro, ellas el sentimiento... Y también flipo cuando se cambian los papeles (digo papeles, porque a veces parece que estemos en una obra de teatro), cuando la chica es el cerebro y el tío el sentimiento... Vamos, que somos de extremos... También paso cuando en el grupo de colegas me mandan esos típicos chistes. La verdad es que suelo callar, pero paso ya. No me hacen gracia.

  • Que nadie es mi posesión, ni soy posesión de nadie. Que si alguien quiere estar conmigo lo estará, lo mismo que haré yo. Que todo es hablarlo, que todo es meditarlo. Y no, no hablo que de repente todo el mundo tenga que tener relaciones con otras personas si estás con alguien (es curioso eso de si estás con alguien... y es que rara vez estamos solos y solas...). Hablo de que si queremos relaciones libres, sentirnos libres en las relaciones, tendremos que hablar y consensuar todo. ¡Alto! Consensuar... llegar a acuerdos, pactos... sin que una parte abandone todo, ni deje a un lado sus necesidades... Porque yo ahora necesito una cosa, pero quién sabe si mañana también, y él o ella, ¡pues lo mismo! Las necesidades cambian, los deseos también... Lo que hoy me vale (o nos vale), quién sabe si mañana lo hará.... (y los cuentos, las pelis, los libros... me dan una pequeña idea de quién es siempre la que deja todo. Sí, he dicho la). De esto ya hablamos un poco el año pasado en este post (haz clic aquí para volver a leerlo).

  • Cuando hablo de respeto me viene la canción de Aretha Franklin a la mente. Pues si, respeto. Así, tan facil. Haz clic aquí para volver a leer el post donde hablabamos de todo esto otra vez.




¡Podéis oirla en nuestra #BBPlaylist !

Pues todo esto voy pensando mientras voy con la tabla. Estoy a punto de llegar a la orilla. Poner en marcha las tareas va a ser complicado. Tengo que deconstruir todo lo que se ha construido a mi alrededor, mis pensamientos, yo mismo. Y luego ya me aventuro con el resto, mis colegas, mi familia... Ahora, también quiero dejar claro que paso de lo que opine el resto... Paso si dicen que somos unos o unas raritas o raritos... Lo que tengo claro es que doy paso a vivir nuevas maneras de relacionarme. Día a día, con mi pareja... Hablando todo mucho... Entendiéndonos... Respetándonos. ¡Allá vamos!


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krispetak

Domingo. El sábado se ha ido (ponerle entonación de John Snow) y también con él el viernes. Y el lunes está más cerca cada vez... ¿Pero cómo se pueden pasar los fin de semanas tan rápido? El viernes todo son intenciones de lo que vamos a hacer y.. ¡Zas! De repente viene el domingo tarde, con toda su tristeza... Y como si eso no fuera suficiente, encendemos la tele y nos vemos diciéndonos a nosotras y nosotros mismas... "Voy a ver una peli de esas, romanticona". ¿Pero qué me pasa?

Parece como si me entraran ganas de ver sufrir a Tom Hanks, Julia Roberts, Hug Grant, Drew Barrymore, Ryan Reynolds, Rachel McAdams, Sandra Bullock, Ryan Gosling, Lily Collins, Renee Zellwegger... Bueno, sufrimiento, pero con ese final que todas y todos sabemos, claro. Es como si quisieramos que esas vidas que aparecen en la pantalla fuesen las nuestras... ¡Buf! Yo paso, la verdad. Paso de sufrimiento, de control, de pertenencia... A todo eso le digo que no y digo que ¡Sí a la libertad, a la alegría, a las ganas, al deseo!


Normalmente las pelis de amor tienen la misma propuesta. Chico conoce a chica (sí, así es... ¿Por qué son tan heterosexuales las pelis de amor?), al principio no tienen buena relación, o la chica no muestra interés en conocer más al chico, o son amigos... y siempre hay en el guión un motivo por el cual sufrir: que si son de diferentes clases sociales, que el chico tiene un pasado oscuro, que si los padres y las madres se oponen a la relación, o que la chica es extraterrestre, y en otros caso... ¡También puede ser bruja! Pero con esa creencia de que el amor puede con todo la peli avanza. A veces, muchas, se separan y con esa idea de "para siempre", se encuentran en ese futuro y los sentimientos florecen... Venga, dinos... ¿En cuántas pelis has visto cosas así? ¡Fijo que en un montón!


Para seguir leyendo el post, pásate a la versión en euskera. Haz clic aquí.


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