Mingarria, zikina, lotsagarria... Konturatu al zara betidanik hilekoaren inguruan jaso ditugun mezu txarrak? Ez al duzu uste horrek eragina izan ahal dezakeela gure bizipenean? Gure hilekoarekin harreman txarra baldin badaukagu, tentsio gehiagorekin hartuko dugu eta beraz mina handiagoa izango da. Pentsa nola biziko zenukeen txikitatik irudi positiboagoa jaso bazenu eta zure gorputzaren beharrak entzun eta errespetatuko bazenitu. Baina gizarte honetan hilekoaren ondorioak errespetatu ordez, eguneroko erritmoa mantentzera behartzen gaituzte. Sentiberagoak baldin bagaude, histerikak gaudela leporatuko digute, esaterako.

Gero eta emakume gehiagok irudi hori kolokan jartzen hari dute. Euskal Herrian Miren Guillo eta Mireia Delgadok tailerrak antolatu dituzte. Goiko dokumentalean hau guztia hausnartzen da, eta hilerokoa hobeto eramateko alternatiba ugari azaltzen dira: dantza, kopa menstruala... Are gehiago, menstruazioarekin artelanak ere sortu dituzte hainbat artistek! Hainbat blogarik ere hilerokoaren aldeko artikuluak idatzi dituzte. Biren atal batzuk ekartzen dizkizuegu:

Elogio de la regla


M en Conflicto

A veces cuando tengo la regla estoy más sensible, lo que quiere decir que si algo me está molestando no me voy a callar, y que si me siento triste, puede ser que llore. Teniendo en cuenta que me paso gran parte del día trabajando con personas que tienen dificultades para reconocer sus emociones y expresarlas, no me parece especialmente malo poder hacerlo con más facilidad de vez en cuando, en lugar de andar todo el tiempo contenida en aras de la racionalidad y la estabilidad.

También es cierto que puedo tener insomnio una o dos noches antes. Pero suelen ser insomnios productivos, sobre todo para escribir o para trabajar, y si los dedico a leer, o a ver una película, como estoy “más sensible”, es probable que le saque más jugo. Además estar sensible también significa que se me agudizan el olfato, el gusto, y el tacto, y si tenemos en cuenta que en esos días también me sube bastante la libido, hacen una conjunción interesante. Y de paso disfruto más de la comida.

No negaré tampoco que a veces me duele, y que me puedo sentir más hinchada, pero si en un juego de palabras cambiamos hinchada por turgente, hay que reconocer que la regla mejora el aspecto de mi escote.

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Tengo la regla


May Serrano

Mi regla no huele a nubes ni a rosas, tiene un olor fuerte, muy característico. No es un olor a sucio ni a rancio, es un olor de limpieza profunda.

Cuando tengo la regla se que estoy bien, que mi cuerpo funciona perfectamente.

Los días anteriores a menstruar me siento un poco más lenta, no me apetece mucho estar con gente y descanso más de lo habitual, eso lo he aprendido con los años, nadie me ha contado que es normal sentirse así y está bien pasar unos días “antisocial” para tener más tiempo para estar conmigo misma y saber cómo me encuentro.

Si estoy triste mi cuerpo lo detecta y me doy permiso para llorar lo que no he llorado en todo el mes.

Si estoy cabreada, mi cuerpo lo DETECTA y entro en contacto con mi rabia.

Si estoy bien, si no tengo “cuentas pendientes” conmigo misma, simplemente me siento cansada,  me relajo, paro un poquito y disfruto de momentos de soledad.

Antes, cuando no era consciente de mi útero, mis necesidades, de mi ciclo…sentía molestias, dolores en el bajo vientre justo cuando empezaba a sangrar. Hace años lo arreglaba con un neobufren, después con reiki.

Ahora no me duele en absoluto. Tengo el útero relajado y una actividad sexual muy sana que me permite no sentir ninguna molestia durante el sangrado.

Al revés.

Cuando “me viene la regla” es como si me llenasen el depósito. Siento una fuerza DESCOMUNAL y podría subir 7 montañas seguidas. En esos momento me siento poderosa, fuerte, segura, sexual.

Siento la tierra firme bajo mis pies, me siento muy animal, salvaje, guapa…

Siento que puedo hacerlo todo.

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