Si estás en el insti es lo peor que te puede pasar, que te llamen lo uno o lo otro. Porque lo que quieres es pasarlo bien sin que te señalen. Pero  a veces qué difícil es. Porque o eres una puta o una estrecha. No hay más. No hay intermedios. Parece que nuestra sexualidad se define según como nos nombran, como nos ven lxs demxs, como si no tuvieramos una vida sexual propia.

Porque si nos negamos a hacer algo que no nos apetece sexualmente, somos unas cortarollos, unas estrechas, unas mnire erabakiaonjas.  Sobre todo, cuando algo, alguna práctica se pone de moda. Por ejemplo,  compartir fotos y videos eróticas a través del móvil, ordenador… Y frente a las presiones externas, y por miedo a que nos definan, que nos nombren como estrechas, hacemos cosas que no nos apetecen tanto. No hay una sola forma de vivir la sexualidad. Cada cual tiene sus gustos, sus preferencias, sus formas de buscar placer. No hay una sola forma. No nos tiene porqué gustar  algunas y nadie nos tiene que decir qué es lo que nos tiene que gustar.

Pero al mismo tiempo, ¿Porqué se cuestiona que disfrutemos de esas mismas prácticas? ¿Porqué cada vez que se abre un bulo, o una noticia de fotos o videos eróticas de tías, nos escandalizamos, las cuestionamos, las ponemos a caldo? ¿Porqué si lo están pasando teta? ¿Porqué no se cuestiona a la gente que ha agredido la intimidad de estas chicas? ¿Porqué se nos llama guarras, cerdas, putas… cuando somos tías que nos encanta el sexo, lo buscamos y disfrutamos sin ningún tipo de complejo? ¿Cuando estas prácticas se sale de lo que se espera de una chica? Cuando nos masturbamos y no tenemos ningún problema en admitirlo. Cuando pasamos de relaciones estables, y probamos con diferentes personas y relaciones. Cuando nos gusta tanto tías como tíos. Cuando nos gustan las tías. Cuando nos pone sacarnos fotos o gravarnos videos eróticas y las compartimos. Cuando tenemos nuestra forma de vivir nuestra sexualidad, nuestras propias fantasias sexuales.

No está bien visto. Sigue habiendo doble moral. Mientras que se acepta la sexualidad activa en los tios, se censura en las tías. ¿Por qué genera tanta expectación lo que las tias dejamos o no dejamos de hacer con nuestro cuerpo y nuestro coño? La función de todas esas etiquetas que hemos heredado y las seguimos utilizando, es regular el placer y la sexualidad de las mujeres que no se adecúan a las exigencias o demandas de una sociedad patriarcal ( modelo social que privilegia a un tipo de masculinidad).

Y qué hacer frente a todas esas etiquetas?, ¿Cómo vivir nuestra sexualidad desde nuestros propios deseos, sin que la mirada externa nos condicione? Conociéndonos, experimentando sin miedo con nuestros cuerpos , nuestros genitales, nuestras fantasias…¡ Putificando el deseo, cogiendo el término que Erika Irusta utilizó en este post que publicamos en julio. Haciendo frente sin miedo, con actitud Beldur Barik a todas esas etiquetas! Reapropiémonos y hagámoslos  nuestras , para empoderarnos y sentirnos libres!



¿Se os ocurre alguna idea con la etiqueta puta? ¿Y con la etiqueta estrecha?, ¿Cómo le damos la vuelta? , ¿Cómo nos lo apropiamos?, ¿Cómo hacerles frente con actitud Beldur Barik?