Hasta ahora hemos hablado del sistema binarista, de la heteronorma, de la visibilidad, de la diversidad de género y sexual, de los armarios… y hemos descubierto que la consecuencia del sistema binarista es que crea una desigualdad translesbohomofóbica, sino que también es sexista. Pero también hemos visto, gracias a nuestro muñecote gender bread que las identidades, las expresiones de género, la orientación sexual y hasta el sexo, todo ello, no es tan fijo e inamovible como creíamos (o han intentado que pensemos)…



El colectivo que pone todo esto en cuestión, esto de que “si he nacido chica, me tengo que comportar y mi género es el de una chica”, es el colectivo de personas transexuales, transgenero e intersexuales. Vamos, que tener un cuerpo no quiere decir que me tenga que identificar con el género que se le asigna a ese cuerpo…

el género no me define

Vamos a conocer todos estos conceptos más de cerca. En las siglas LGTBIQ, la T, que hace referencia al colectivo de trans, no solamente tiene un único significado:

La persona transexual es aquella que no está de acuerdo con el género que le asignan al nacer (antes de nacer incluso, ya se nos asigna un género y todo lo que ese género conlleva… ¿Es niña o niño? Echarle un vistazo a los post anteriores). Para estar a gusto con su cuerpo en la mayoría de los casos, llevan a cabo procesos quirúrgicos, hormonales y psicológicos (tienen que completar un test, al que llaman EL Test de la Vida Real, que pocas y pocos de nosotras y nosotros pasaríamos…). Pero no solamente se queda en procesos que tienen que ver con su cuerpo. También es importante que cuando vayan a presentar documentos oficiales (algo tan simple como pagar con tarjeta al hacer la compra, matricularse en un curso), esos documentos reflejen el cambio de género. Hasta hace poco, y cuando decimos poco nos referimos a unos 3 años, la transexualidad estaba reconocida como enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hoy en día es considerada trastorno mental. Además, para poder cambiarse el nombre y la mención de sexo en la documentación oficial, tienen que presentar un certificado de trastorno mental y haberte hormonado durante un mínimo de dos años.

Corto Binder. Florencia P. Marano

Las personas transgénero tampoco están de acuerdo con el género que se les asigna al nacer, pero rechazan el binarismo de género y no suelen identificarse ni como hombre, ni como mujer. Así que en la mayoría de los casos, no se someten a cirugía para asignarse a un género concreto.

También tenemos a lxs travestis, que son aquellas personas que les gusta utilizar aquella ropa que según las normas establecidas, no se corresponde con su género. No es algo que hagan todos los días y no tiene que ver para nada con su identidad y/o con su orientación sexual.

Todos estos conceptos nos ayudarán a conocer mejor la transexualidad, a vivirla de una forma más “natural”, a saber que no existe un solo modelo de transexualidad, y que como hemos comentado en post anteriores, la identidad, la orientación no se puede limitar a dos extremos.

Hemos hablado de un test, el Test de la vida real, que hay que pasar, si se quiere conseguir que se asigne el género en el que la persona transexual se identifica. Un test que consiste en que la persona asuma el rol de género que siente como suyo. Y aquí entran de nuevo todo ese sistema de estereotipos, de roles de género que intentan reducirte, limitarte y no vivir de una manera diversa la transexualidad. Si tenéis ocasión, no dejéis de ver el documental El test de la vida real, de Florencia P. Marano.



¿Y si un niño o una niña de mi escuela, ikastola, instituto, universidad es trans? ¿Cómo reaccionar? ¿Cómo le llamo? ¿Le trato en masculino, en femenino? Bueno, muchas son las preguntas que se nos pueden agolpar de repente. ¡Tranquilidad! Aitor ahora me dice que se quiere llamar Amaia, Nerea que le llamemos Mikel. Es un nombre, sigue siendo la misma persona. Lleve el pelo largo, el pelo corto, lleve falda, lleve pantalones… Voy a jugar, estudiar, aprender con él, con ella igualmente!

A todo esto y en todo esto, está contribuyendo mucho una asociación que se ha creado hace poco, pero que le espera un gran trabajo por delante, con un proyecto increíble. La asociación Chrysalis, que aunque ya existía en el Estado Español, en Euskadi se ha creado en marzo. La componen padres y madres cuyos hijos tienen vagina, y sus hijas tienen pito. Así de fácil. Os dejamos una entrevista aparecida en Goiena TB con su presidente, el sexólogo Aingeru Mayor.

Queremos recomendaros una lectura de un libro, Dibujando el Género de Gerard Coll Planas. Un libro que no sólo nos ayudará a entender mejor la transexualidad, también nos muestra de una manera fácil, gráfica temas como la intersexualidad, las desigualdades de género, cómo se construye el género… ¡Venga, no seáis remolonas y remolones! ¡¡¡Merece la pena leerlo!!!

dibujando el género Gerard Coll Planas: Dibujando el género

Terminamos con un doble regalo. Un regalo que comenzó en el anterior post con la canción de Viruta FTM Peras y manzanas, melodía que da paso al segundo regalazo, el documental El sexo sentido, ¡que también os recomendamos! :



Queremos seguir aprendiendo, conociendo, reflexionando… y moviéndonos, actuando… por eso, os recordamos las convocatorias para el 28 de Junio, Dia Internacional de la Liberación Sexual, también llamado Día del Orgullo LGTBI que se van a realizar cerquita vuestro! Pentsatu… eztabaidatu.. ETA EKIN, BELDUR BARIK JARRERAKIN!!!

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