START A REVOLUTION. STOP HATING YOUR BODY

Sin darnos cuenta, hemos dejado los días de sol, de tormentas de verano, de terraceo, de estar en la calle en camiseta de manga corta, de playa, de montaña... atrás. Atrás quedó la operación bikini dichosa... Sí, esa que nos dice que "para lucir, hay que sufrir". Esa que decide que nuestro cuerpo tiene que cambiar más de lo habitual para ir a la playa, para ponernos esas camisetas de tela mas fina... Esa que nos dice que tenemos que conseguir “un cuerpo 10”. Y nos damos a la lectura de revistas o al visionado de trucos en youtube donde nos dicen cómo conseguir un cuerpo perfecto, trucos de belleza para que no se noten esas manchas en la piel, esos kilitos (¿por qué siempre utilizan el diminutivo?) de más, que nos enseñan esas modas imposibles de llevar (¿quién tiene movilidad en un minibikini o en un bañador-tanga? ), cómo lograr un bronceado dorado, cómo “sacar partido” a nuestras partes del cuerpo... Y acompañando a todo esto, la tele, la publicidad, nuestro entorno... nos llenan de mensajes dirigidos a nuestros cuerpos. Sobre nuestros cuerpos.



Cuerpos que tienen que entrar dentro de unos parámetros de belleza, que curiosamente, ¡cambian a lo largo de la historia! Porque si antes, por ejemplo, estaba el dicho de “el oso, cuanto mas peludo, más hermoso”, luego llegó el tiempo en que tenían que ir depilados y ahora parece que hemos vuelto a las barbas... A ver cómo decimos ésto... ¡QUE CADA CUAL HAGA LO QUE QUIERA! No estamos hablando de que lo bueno sea depilarse o no, lo que decimos es que cada cual haga lo que quiera con su cuerpo, ¡que para eso es de cada una y uno!



CIRCOHace muchos años, en los circos, existían espectáculos donde la gente pagaba por ver a la mujer barbuda, el hombre más pequeño del mundo, la mujer más gorda, la mujer sin brazos, el hombre que es "medio mujer"...  Todo aquel que se salía de lo que se establecía como bello tenía cabida en el espectáculo, y así lo construían, nombrando a lo diverso, a lo diferente rara o raro, gente extraña... Pues ahora venimos con una propuesta... ¿Nos hacemos con el circo? Porque ese circo, no es otra cosa que la vida... Vamos a empoderarnos con nuestros cuerpos, sentirlos nuestros y quererlos/nos tal y como son. Autocuidarnos de verdad. Y decimos de verdad, porque muchas veces los consejos de “cuidado” lo que conllevan son grandes dosis de discriminación hacia otros cuerpos, de procesos que dañan a nuestro cuerpo también. Y dejarnos cuidar también, porque ¡basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de la gran diversidad de cuerpos que hay! Como dice una frase traída del feminismo “sólo necesito a una amiga para inciar la revolución feminista”. Pues lo mismo decimos aquí. Le haremos caso a Beth Ditto y a Gossip que nos dicen que este es un mundo cruel para hacerle frente sólamente una o uno sólo, una cruz muy pesada que transportar... ¡pero se lleva mejor entre más gente!



Este mes hablaremos de las modas, la estética que nos imponen (solamente por comentar… ¿habéis visto el programa de Cámbiame? ¿Por qué tenemos que cambiar? Y sobre todo, ¿por qué aceptar cambiar si es otra persona la que quiere que cambiemos?), de gordofobia, de cuerpos no binaristas...

Vamos a vivir nuestros cuerpos sin miedo, sin miedo al que dirán, al qué pensarán, al qué no dirán, incluso. Ningún cuerpo es igual a otro… ¡disfrutemos de ellos!

No nos adaptemos a las modas que nos imponen… ¡que se adapten ellas a nosotras y nosotros!

GURE GORPUTZAK BELDUR BARIK BIZI!